Compartimos imágenes y conclusiones de lo que dejó nuestra visita de ayer (14 de febrero de 2026) a Alta Gracia a la Virgen de Lourdes.
El ómnibus salió prácticamente lleno de la Parroquia del Espíritu Santo. En un día espléndido que nuestra Madre nos regaló, llegamos y en pocos minutos rezamos el Rosario frente a la gruta.
Luego, el Padre Carlos ofició la Misa, una vez más hermosa, tras la cual resumió: “El año pasado, el Papa Francisco nos propuso una peregrinación a algún santuario. Nosotros volvimos al de Alta Gracia para recordar que no solo somos peregrinos siempre, sino peregrinos de la mano de la Virgen. El de ayer fue un momento muy especial porque todos vivimos la experiencia con mucho fervor”.
El coro de nuestra comunidad hizo su valioso aporte en la iglesia ubicada en lo alto del cerro, del mismo modo que otros miembros de la parroquia de Coronel Beverina ayudaron con la ceremonia.
Entretanto, cada vez más gente arribaba al santuario. El viaje de regreso se caracterizó por la abundancia de mates y tortas caseras. Todos disfrutamos de una mañana tan bendecida que desearíamos vivir algo así todos los días.
Gracias a nuestro sacerdote por su labor y compañía siempre fiel y a los organizadores y colaboradores por la valiosa experiencia, a la espera de repetir algo similar, si bien más extenso, el mes próximo con la visita a la iglesia del Cura Brochero en Traslasierra. Y, por supuesto, gracias a nuestra Virgen Madre, por recibirnos con amor y permitirnos volver sintiéndonos protegidos bajo su manto.






