Pastoral Litúrgica

¿Que es la Liturgia?

El término liturgia deriva etimológicamente de las palabras griegas λαός (pueblo) y έργον (trabajo, obra). En consecuencia el significado inmediato de la palabra compuesta λειτουργία es obra o trabajo del pueblo, quehacer público. Indirectamente se refiere también a un oficio público al cual una persona está encargada.

Que es la Pastoral Litúrgica

Es toda la actividad que la Iglesia realiza orgánicamente en lo que respecta a su dimensión celebrativa-sacramental del Misterio Pascual de Cristo. Esta acción está orientada a celebrar la fe de los creyentes, a llevarlos a un compromiso de vida de acuerdo a los principios evangélicos y a propiciar una participación activa y consciente en las celebraciones litúrgicas de acuerdo con su propia condición, ministros o fieles laicos, de modo que hallen en ellas la fuente y la cumbre de toda su vida cristiana.

Objetivo de la Pastoral Litúrgica

Hacer de todos los actos litúrgicos una celebración de calidad. Promoviendo en la comunidad la participación consciente y activa en la celebración de la Eucaristía y de los Sacramentos a través del conocimiento pleno de la liturgia, haciendo vida lo que se celebra y exista así una Liturgia Evangelizadora.

« Fortalecer el proceso de formación litúrgica para que cada celebración sea un encuentro vivo con Jesucristo que nos lleve a un auténtico testimonio »

La Música en las Celebraciones Litúrgicas

No podemos dudar del poder enorme de la música sobre los sentimientos. Cómo podemos pasar de la alegría a la tristeza, inconcientemente, sólo por la influencia de la música, que imperceptiblemente se mete en nosotros.

La música es una expresión global del ser. Cuando uno escucha una canción hay tres factores de la música que nos hablan especialmente a determinadas “partes” de nuestro ser: Ritmo => Instinto, Melodia => Corazón y Palabra => Inteligencia

Esta introducción nos sirve para analizar por qué cantamos en nuestras celebraciones. Podemos enumerar cinco razones:

  • El canto expresa y realiza nuestras actitudes interiores:
    Expresa las ideas y los sentimientos, las actitudes y los deseos. Es un lenguaje universal. Llega donde muchas veces no llega la palabra. Manifiesta nuestra postura ante Dios y nuestra sintonía con la comunidad y con el misterio que celebramos. No sólo expresa sino que hace carne en nosotros la actitud interior.
  • El canto hace comunidad:
    Cantar en común une. Cantar crea una atmósfera de sintonía, es un signo de solidaridad y comunión por encima de edades y culturas. Nuestra fe no es sólo un asunto personal: somos comunidad, y el canto es uno de los mejores signos de nuestro común sentir.
  • El canto hace fiesta:
    El canto es un elemento esencial de toda fiesta. Con más razón se dará esto si lo que estamos celebrando es el motivo de mayor alegría para todos los cristianos: la muerte y resurrección de Jesús.
  • La función ministerial del canto:
    La música y el canto tienen dos puntos de referencia: el rito litúrgico y la comunidad celebrante. El canto tiene la misión de hacer posible este acontecimiento siempre nuevo de que una comunidad concreta llegue a celebrar en plena sintonía con los ritos litúrgicos.
  • El canto, sacramento:
    Profundizando en la función ministerial podemos ver que, dentro de la celebración, el canto y la música se convierten en un signo eficaz, en un sacramento del acontecimiento interior del encuentro entre un Dios que habla y ofrece su Don, y una comunidad que responde con fe y con actitudes de alabanza y súplica.